Couchsurfing: hacer del alojamiento una experiencia única

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Viajar no es coger un avión, tampoco visitar todos aquellos sitios de interés de la Lonely Planet y hacerte una selfie con la Torre Eiffel. Viajar es poder acercarte a una cultura, sobre todo a través de su gente. Esta vez, os proponemos una aproximación basada en la elección de alojamiento y, particularmente, del Couchsurfing, una red para que puedas compartir casa con desconocidos de cualquier rincón del mundo o, dicho de otra forma, hacer amigos que aún no has conocido.

En los últimos años ha nacido el concepto de economías colaborativas, iniciativas que permiten el intercambio de objetos o servicios sin que haya un valor monetario de por medio. En el mundo del turismo empezó como una manera de viajar “lowcost”, pero a lo largo de los años se ha convertido en una filosofía de viaje y de poder compartir, desde una ruta guiada por una ciudad al sofá de tu propia casa. Couchsurfing, es una de ellas, nacida en 2004.

La definición etimológica de este fenómeno sería algo como surfeando sofás. Suena muy poético para una empresa a priori muy complicada: interacción entre personas de mundos opuestos, culturas antagónicas. Realmente esto se a convertido en un estilo de vida para muchos. En Irán, por ejemplo, Couchsurfing esta oficialmente prohibido porqué el estado teme que esto daría a los espías la oportunidad de viajar a través del país sin ser detectados. A pesar del riesgo. hay 13.000 miembros de Couchsurfing en Irán, con el número aumentando diariamente. La plataforma les abre una puerta al mundo de Occidente por la cual sienten una inmensa curiosidad. Stefan Orth vive este fenómeno de primera mano y gracias a Couchsurfing, descubre lo que es realmente la vida en una República Islámica, más allá de los estereotipos y prejuicios generalizados.

Uno de los grandes problemas del sector del turismo es la masificación. Muchos elementos de este gran sector se vuelven multitudinarios y pierden su esencia. Algo parecido sucede con Couchsurfing donde los turistas –no confundir con viajeros– empiezan a explotar esta red como una forma de dormir gratis. De todos modos, esta plataforma sigue siendo una manera de viajar fuera de la recomendada por la mayoría de aquellos en el sector como también de buscar el patrimonio desconocido y transmitir al resto del mundo una visión diferente y más cercana a la realidad de un país.

A continuación, algunas experiencias personales de viajeros que gracias a Couchsurfing han descubierto el lado desconocido de una cultura y que, a través del alojamiento, han logrado crear una historia digna de contar.

 

Claudia y Sara
Foto de Claudia Nunes; nuestra couchsurfer protagonista

Experiencia en Fez, Marruecos

Cláudia, Portugal

“Gracias a Couchsurfing conocí a Sara, mi primera amiga con hijab (el velo que cubre la cabeza y el pecho de las mujeres musulmanas). Gracias a ella y su madre aprendí algunas palabras en darija (el dialecto marroquí) y deguste por primera vez una plato tradicional de Marruecos, la harira, entre otras especialidades locales. En esta experiencia me di cuenta de la gran hospitalidad de la gente en Marruecos. A parte de enseñarme su ciudad, me ofrecieron dulces, perfumes y souvenirs. A cambio, les ofrecí un llavero de Portugal. Más de una vez intente pagar la comida o el taxi, pero la hospitalidad marroquí no me lo permitió ya que ellos tratan a sus invitados como reyes sin pedir nada a cambio. Realmente me sentí como una princesa”.

 

 Claudia descubriendo Fez
Foto de Claudia Nunes
Algunas delicias locales
Foto de Claudia Nunes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto de Marina Cordeiro

Experiencia en Casablanca y Londres

Marina, Brasil

Acogí a una chica de México cuando viví en Marruecos. A parte de conocer la cultura marroquí, también le enseñe algunas cosas sobre mi cultura, como por ejemplo como cocinar brigadeiro, un postre tradicional de Brasil. Fue una persona con la que pude compartir mi pasión por el viaje. Por coincidencias de la vida, al pasar unos meses fui a visitarla a Londres. Más que una huésped, y más tarde una anfitriona, esta chica se convirtió en un amiga y mutuamente enriquecimos nuestras experiencias a base de nuestras propias culturas y de la cultura ajena que nos rodeaba en aquel entonces. Una brasileña hablando sobre cultura marroquí y una mexicana mostrando cultura inglesa. ¿Qué locura es esa? Quién sabe como o cual será la próximas aventura. La cosa es que Couchsurfing me dio esto y un montón de otros buenos recuerdos y amigos increíbles en todo el mundo”.

Marina descubriendo Londres con su anfitriona Gabriela y otros couchsurfers
Foto de Marina Cordeiro
Bragadeiro hecho por Marina
Foto de Marina Cordeiro

 

 

 

 

 

 

 

 

 Claudia y otros couchsurfers en Tarifa
Foto Claudia Santos

Experiencia en Tarifa, España

Claudia, Portugal

“Mi anfitrión era propietario de una escuela de kitesurf. Me dijo que su casa era una caravana en un jardín y me pareció perfecto! Casualmente, ya estaba acogiendo a otros couchsurfers de otras partes del mundo. Empezamos a compartir nuestras historias de viajes, después de haber cenado en el casco antiguo de Tarifa gozando del increíble ambiente veraniego. Mi anfitrión era un chico muy divertido y acogedor, siempre queriéndonos mostrar lo mejor de Tarifa durante el día y la noche.Debo decir que fue una experiencia increíble, pudiendo haber conocido a tantas personas de diferentes países y orígenes, todos reunidos gracias al couchsurfing!”

Mis raíces están en tierras rusas pero mi corazón está esparcido por diferentes partes del mundo, una de las principales razones por las cuales me cuesta tanto definir mi procedencia. Soñadora, inquieta y de espíritu libre, así soy yo.

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